lunes, 2 de septiembre de 2013

Ritmica Evolution -Parte 4 - ¿Final?

4a Temporada en el Reus Ploms en la sección de gimnasia rítmica.
La evolución ya podía ser un poco más notable.

En ésa época se llevaban mucho los "Collages" y las fotos así de retocadas, con frases... etc.
No encuentro dónde metí la original... así que aquí un "Collage" de la época, jajaja!

Había pasado de empezar por "un baile y unos vestidos muy chulos", saliendo a competir como quien sale de compras un sábado por la tarde, en empezar a darme cuenta de lo complicado, sacrificado, constante... que era este deporte. 
Cada día me gustaba más. Cada día buscaba y tenía más información de este deporte, me sabía el nombre de las gimnastas más importantes, más que nada que ese verano volvían a haber Olimpiadas.

En fin, ¡hablemos de la temporada! jajaja

Como siempre, volvió setiembre, así que volví a donde me tocaba, el pabellón de entreno.

Quizá este año sí que me volvía a tocar individual, ya que el año anterior dos de las gimnastas del conjunto marchaban del Club, ya sea porque lo dejaban o porque volvieron a su anterior Club (Recuerdo que dos de ellas estaban cedidas por el Club Rítmica Salou).

Pero después de el verano haciéndome ilusiones en un individual, ya que un conjunto supone sacrificio de 5 gimnastas y dependes de ellas, sobre todo cuando llevas unos aparatos en las manos. Porque si vas a entrenar 4 o 3 gimnastas, pues te destartala el entrenamiento, ya que a la hora de lanzar hay más dificultades, y hay que cambiar trayectos del aparato, posiciones en la pista de las gimnastas... y yo, que siempre tengo muchas ganas de entrenar y hacerlo lo mejor posible, me quemaba la situación de esforzarme e ir a todos y cada uno de los entrenos para que las demás compañeras faltaran.

Bien, en contra de mi voluntad, se volvió a montar un conjunto, ya que habían dos gimnastas que "Subían de categoría" ya que habían cumplido la edad para hacerlo, entonces se pudo volver a montar un conjunto con 3 componentes de las anteriores, de las cuales yo era una de ellas, y 2 gimnastas que se incorporaban en el conjunto, pero que el año anterior ya habían competido también en el club, con pelota, también en conjunto.

Fue una temporada un poquito más complicada, ya que ahora teníamos 10 aparatos, ya que 2 de las mazas cuentan como 1 aparato.

Sinceramente, creo que todas nos acabamos confiando un poquito, ya que veíamos que, de nuevo, el ejercicio era espectacular, y llamaba mucho la atención en todas las competiciones. 

Este año teníamos un poquito más de competencia para los pases a la Final de Catalunya, pero pudimos conseguir el escalón más alto del Podio en todas las fases. 

Esto nos dio motivación y tranquilidad, nos relajamos (no nos metíamos tanta presión) y llegamos a la final de Catalunya con menos tensión que el año anterior.
Primeras de las competiciones territoriales clasificatorias para la Final de Catalunya. 1as GENERALES.
Eso tuvo repercusión, la falta de tensión, no tener tanta tanta tanta motivación, nos dio un 4o puesto de la clasificación, de la cual nos quedamos "alucinando" porque pensábamos que merecíamos el oro que el año anterior no pudimos conseguir. Nos supo fatal, no entendíamos el por qué. Las conclusiones las he sacado yo al cabo del tiempo.

HE DE RECALCAR que no puedo expresar sentimientos individuales, de esfuerzo, trabajo, de cada una de las gimnastas, así que hablo por lo que fue en general la temporada y los entrenamientos como conjunto. Está claro que unas se esforzaban más que otras, unas tenían más motivación, ganas... pero hablo en conjunto en general.

De nuevo, muchas gimnastas que componían el conjunto se veían mayores para hacer gimnasia rítmica y no encontraban motivación para seguir entrenando y compitiendo en campeonatos catalanes, así que la temporada siguiente sería una incertidumbre para todas. 

Yo no tenía claro si quería seguir con la rítmica o no, estaba bastante quemada de los entrenamientos, de que hoy faltara una y mañana la otra, de ser la tonta que nunca se pierde un entreno, de que las algunas se lo tomaran a risa... Daba igual, tenía todo el verano para pensármelo. 

Aquí adjunto un enlace al vídeo de éste ejercicio, se ve FATAL porque es desde un teléfono móbil de esa época, donde todavía no había tanta tecnología en el móbil (hay que ver qué rapido han evolucionado la telefonía en tan poco tiempo).

http://www.youtube.com/watch?v=nRI4d00a0W0

domingo, 1 de septiembre de 2013

Ritmica Evolution - PARTE 3 - Primer año de aparato

Llega setiembre y con este mes, la vuelta más deseada, y no el cole… sino la rítmica!
El primer día de entrenamiento, la entrenadora me da un aro. Y me enseña 4 cositas y me dice que esta temporada “toca aro”; eso significa que la coreografía de competición se realiza con este aparato.

Yo, muy feliz, porque al fin he cumplido la edad para poder competir con un aparato en la mano, me dedico al 100% al aparato y no paro de entrenar para que me salga súperbien ya que el aro es uno de mis aparatos preferidos.
Tras meses entrenando, llega una “ayudante de la entrenadora”, llamada Georgina. Al principio muy callada, y poco a poco le vamos cogiendo confianza. Ella me empieza a montar el ejercicio de la competición para que yo pueda ir entrenando, y yo, muy ilusionada empiezo a entrenar mi montaje. Me enseñan la música del ejercicio, el maillot, todo se encara a que voy a competir en individual.


Un día, al llegar al entrenamiento, veo dos chicas altas al lado de Georgina. Son dos chicas de otro club (Club Rítmica Salou) que ha cedido a dos gimnastas a nuestro club para poder realizar un conjunto Infantil de Aro. Se me cae el mundo encima. Adiós individual. Adiós todo entrenamiento. Adiós la ilusión de participar como individual en los campeonatos catalanes.

Como no hay mucho tiempo, se adapta mi montaje de individual (la música, sobre todo) al conjunto. Al principio se nos hace extraño, 3 niñas ya nos conocemos pero han venido 2 nuevas de otro club para “supuestamente” ayudarnos con el conjunto. La verdad, es que al principio no nos hace mucha gracia, ya que todas queríamos ir a nuestra bola e ir practicando cada una a su ritmo, y ahora peor todavía si vienen dos chicas nuevas a las que no conocemos de nada, y encima a montar deprisa y corriendo un ejercicio de conjunto.

Poco a poco, y dicen que el roce hace el cariño, nos vamos conociendo y entablamos una pequeña amistad, al menos, de cara a la competición. Se nos ve unidas, fuertes, con confianza entre nosotras y con nosotras mismas, y con ganas de sacar un conjunto fuerte para los primeros campeonatos de Catalunya a los que voy a participar, y encima con un aparato como es el aro entre mis manos.

Recuerdo perfectamente cuando la entrenadora nos mostró el maillot. Vaya caras pusimos todas. Era “HORRENDO” no nos gustaba nada, parecíamos PAYASOS. (Encima estábamos en una edad un poquito tontita, pues como para meternos topitos). Sinceramente, a mí no me disgustaba para nada, lo veía superespectacular, original y divertido. Mis compañeras me odiaban cada vez que decía que “No era tan feo”.
Una anécdota: La entrenadora nos dijo que como no paráramos de quejarnos, haría un maillot de cuello alto, sin mangas, sin falda, sin lentejuelas, con tres cachos de telas entallados en líneas verticales gordas: una línea gris, otra verde moco y otra marrón caca. Así que inocente de mí, no volví a quejarme más de maillots ni historias. (Qué inocente era…)

Entrenando todas, sabiendo que el ejercicio podía ser espectacular si salía perfecto, y con muchas ganas de enseñarlo a toda Catalunya, nos presentamos a las competiciones comarcales, arrasando con todos los demás conjuntos y fuimos directamente a la final de Catalunya, aunque antes pasamos por el territorial y también pudimos arrasar contra todo contrincante. Siempre clavábamos el ejercicio, lo hacíamos con mucha ilusión y ganas, y en poco tiempo habíamos entrenado muchísimo.
Finalmente, en el campeonato de Catalunya, ya confiadas y creyendo que íbamos a ganar y a volver a arrasar…
Salimos a pista. Hacemos el primer paso, que era, que una compañera, des de una diagonal de la pista, lanzaba el aro sin mirarnos, hacia atrás, a una cestita que las otras  4 gimnastas teníamos preparada con nuestros aros para que justo cayera el aro lanzado. PERFECTO. Todo el mundo alucinaba. Pero es que después, entre las 4, con esa cestita, balanceábamos entre todas los 4 aros y le devolvíamos por el aire el aro a la otra compañera, y hablo de una punta de la diagonal de la moqueta a la otra. PARA UN NIVEL TAN BAJO DONDE COMPETÍAMOS, ¡¡¡ERA ALUCINANTE!!! Pues creídas de nosotras, que con lo perfecto que había tirado la compañera el aro dentro de nuestra cestita, nosotras mandamos el aro fuera de pista directo, controlamos mal y se fue… y la compañera corriendo fuera de pista detrás del aro. Pues a partir de ahí ya sabíamos que no podíamos hacer nada.

La sorpresa estuvo cuando nos llamaron para subir al segundo escalón del podio, ¡PUES CONTENTÍSIMAS ESTÁBAMOS! Sabíamos que si no hubiéramos fallado teníamos el oro, pero son riesgos que han de asumirse en la rítmica y que pueden pasar, y riesgos que están ahí, y que a la mínima, todo el esfuerzo se va al carajo… así que a aceptarlo y a saborear al menos, la plata!
Esa temporada recorrimos toda Catalunya porque habían muchas competiciones, unas paralelas a otras, y entonces podíamos optar a muchos oros.

Estaban las competiciones de la federación Catalana, y habían Copas y otras celebraciones de clubs privados. En todos arrrasamos. Estábamos encantadas, con ganas de seguir entrenando y esforzándonos por superarnos a nosotras mismas y demostrar lo buenas que éramos. Pero acabaron las competiciones y con ellas, la temporada, y tocaba descansar, ¡hasta el setiembre siguiente!

viernes, 30 de agosto de 2013

Ritmica Evolution PART 2 - "Primeros cambios"

Tras acabar mi primera temporada como gimnasta, saber algunos nombres de elementos que componen el deporte, habiendo superado eso de “la rítmica es baile que hacen chicas muy flexibles con diferentes cosas: una pelota, unos “palos” (mazas), un “hula hop” (aro) y una cinta” y tirándome todo el verano practicando en cualquier lugar todo lo que había aprendido durante esa temporada, tocó la vuelta al cole y con ella, la vuelta a la rítmica, sin pensármelo dos veces!



Al llegar al club, una nueva entrenadora estaba esperándonos, nadie la conocía, nadie se atrevía a decir mucha cosa.
Poquito a poco nos fuimos soltando, al principio se nos hacía MUY raro llamarle “Pat”, porque se llama Patrícia y no le gustaba ni Patri ni el nombre entero. Las “peques” le decíamos “señu”, o “eh…tu…” pero poco a poco nos fuimos amoldando y acomodando.

Esta temporada tocaba competir en Conjunto, ya que la nueva entrenadora decía que era tontería practicar dos modalidades a la vez, que mejor practicar un conjunto en condiciones en vez de 5 chicas practicando un ejercicio, y así trabajaríamos el compañerismo.

Pues la nueva entrenadora traía otro estilo de montar diferente, otros estilos de maillots, músicas, entrenamientos… Pero a todas nos parecía correctísimo y nos lo pasábamos PIPA haciendo lo que más nos gustaba que era la gimnasia.

Nos presentamos, de nuevo, a los campeonatos comarcales y nos clasificamos directamente para los territoriales, ya que no teníamos competéncia. En el territorial nos encontramos con otros dos conjuntos más, pero igualmente subimos en lo más alto del podio.

Muy contentas nosotras, ya que habíamos entablado amistad entre nosotras, nos lo pasábamos bomba, (sobre todo ganando) aprendimos nuevos estilos de la rítmica, nos gustaba muchísimo el cambio y nuestras madres estaban de acuerdo con nosotras.

Una temporada más, pasando volando, entre campeonatos y exhibiciones, entre 5 niñas que jugaban a ser gimnastas.



Ese verano, me compraron un ordenador (en realidad, compraron un ordenador nuevo y lo pusieron en mi habitación, entonces yo ya decía que era mío) y instalaron Internet en casa. Me tiré todo el verano viendo por el Youtube, vídeos de rítmica. Todos, en general. Yo no sabía nombres de gimnastas, no sabía nada, yo me los miraba y las intentaba imitar. Entonces me dí realmente cuenta de lo DIFÍCIL que era este deporte. Al intentarlas imitar, después de dos años que ya llevaba entrenando.