lunes, 3 de junio de 2013

¿Por qué corro?

Cada día que salgo a correr, cuando veo un corredor, en el momento de ver un vídeo "motivante" de corredores... ronda la misma pregunta en mi cabeza: ¿Pero por qué corro? ¿Cómo entró esta forma de vida en mi vida? ¿Pero yo no era gimnasta? ¿Pero yo no era una simple niña que pasaba las horas soñando en ser una gran gimnasta? ¿Qué me ha pasado? ¿Qué me ha hecho canviar? ¿Cómo he canviado?

Y miles de preguntas del mismo estilo.


No sé cómo contestar. Hay mil y una posiblidades pero no sabría decir cuál es la correcta.

¿Qué me hizo a mí empezar a correr? ¿Qué motivo? ¿Qué cosa? 


Mil y una teorías posibles. ¿Cuál la correcta? No lo sé.




No recuerdas el día, no recuerdas la hora, ni el por qué, ni el cómo, ni qué te dijo el cuerpo para que tú empezaras a correr.

Lo que sí recuerdas son días de empezar motivándote cronometrándote alguna distancia, ya sea 1km, 5 , medio, 100m... y a partir de ahí... ¡Maldito ese día! Empiezas a entrenar no sabes ni cómo... pasas de estar rodando un día y al cabo del otro ya estás competiendo.

Pasas de no tener ni idea, de no conocer a nadie, de empezar a crear amistades, mirar revistas, mirar páginas de gente Crack que corre lo mismo que tú.
Pero no es suficiente... también pasas de no haber corrido a planificarte tus entrenamientos, en investigar en revistas, en internet, donde sea, te enriqueces de cultura deportiva. 
Ahora planificas qué puedes comer antes de una cursa, qué es mejor que no...
Te mides con ése, con el otro, con el de más para aquí, y el de allá...
¿Cómo? Si tu estabas un día rodando unos 20 minutos porque no sabías qué hacer... o yo que sé cómo empezó todo...

¿Hasta qué punto has llegado? y ¿hasta qué punto vas a llegar?

Preguntas sin respuesta.



Lo que sí sé es cómo me siento cuando corro. Por qué me gusta correr y por qué me gusta superarme a mí misma en cada entreno, carrera, marca personal, lo que sea.

Yo corro para desahogarme.
Habéis leído bien, desahogarme.
Si estoy triste, el correr me da la felicidad.
Si estoy alegre, siento ganas de desprender energía corriendo.
Si tengo algún problema, salgo a correr para pensar en cómo solucionarlo mientrastanto.
Si he de relajarme, voy a correr y soltar mis piernas.

Muchas alegrías se las debo al running. Muchas de mis fuerzas para poder ser fuerte se las debo a el correr. Muchas notas del colegio también, por asentarme la cabeza. También le debo parte de mis ganas de luchar, mis ganas de competir, de superarme, de tener algo, algo que le dé sentido al entreno.

Lo que más me gusta es el SUFRIMIENTO. Cuando sufres corriendo... todo lo demás da igual. Ya puedes sufrir de lo que sea, que nada será tan grave si corres. Es como un pez que se muerde la cola. Si sufres, ves a correr y así te despejas y todo lo que sufras corriendo no causará tanto dolor como tu problema. Y al contrario también funciona: Tú corre, sufre corriendo, verás después cómo cualquier adversidad no es nada para poder afrontarlo (yo que sé, cada uno lo suyo... yo por ejemplo, gracias al running me machaco intensamente en mis entrenamientos de gimnasia rítmica mientras mis QUERIDAS, os quiero mucho chicas, perdonad si os molesta, jejeje compañeras se cansan en 3' de ejercicio...)

Es ese momento en que ves que no puedes dar más, que tu cabeza quiere tirar a tus piernas y ellas no responden. En ese instante lo estás dando TODO. Estás sufriendo. Estás luchando contra tus piernas, y también estás luchando al cabo del tiempo con tu cabeza, porque lo fácil es decir que no puedes. Lo difícil es superarte, decir que sí, confiar en ti. ESO es lo más difícil. Cuando ésto lo tengas claro, dominarás el mundo. 
Por mala suerte, ésto cuesta muchísimo de domar. Por esto es tan valorado. Pero poco a poco se va rompiendo esta barrera. Y poco a poco vas creciendo. Tu cabeza cada vez resiste más el dolor y tus piernas, gracias a los entrenamientos también pueden ir más veloces. Y en tí se crea una bestia difícil de domar y cada vez es más fuerte. Cada vez pides más, cada vez quieres mejorar más...

Y cuando miras atrás piensas... ¿Cómo me he metido yo en esto? ¿Dónde narices me he metido? ¿Por qué lo hago? ¿Quién me ha metido?

Es tan sacrificado...
Es tan sencillo...
Es tan gratificante...
Es tan bonito...




Y tu, ¿sabes por qué corres?


2 comentarios:

  1. Yo lo que se, es que eres... IMPRESIONANTE :O QUE SUPERCRACK MI PRINCESA, GUAPISIMA TEQUIIIIIEROOO <3

    ResponderEliminar
  2. Gracias :) TE QUIERO MUCHO MIKEL :) <3

    ResponderEliminar

¡Deja tu comentario aquí, gracias!